El pasaje más citado de la Biblia que supuestamente contiene una profecía según la cual Mahoma sería el último profeta después de Jesús se encuentra en el Evangelio de Juan, en el capítulo 1, versículos 19-23:
Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén para preguntarle: “¿Quién eres tú?”. Confesó, y no negó, sino que confesó: “Yo no soy el Cristo”. Y le preguntaron: “¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?” Dijo: “No lo soy”. “¿Eres el Profeta?” Y él respondió: “No”. Entonces le dijeron: “¿Quién eres? Tenemos que dar una respuesta a quienes nos han enviado. Él respondió: “Soy la voz del que clama en el desierto: ‘Enderezad el camino del Señor’, como dijo el profeta Isaías”.
Aunque los musulmanes rechazan firmemente cualquier otra parte del mismo capítulo, que proclama muy claramente la deidad de Cristo, les resulta útil y aceptable interpretar que el “Profeta” al que se refiere el versículo 21 es Mahoma. Su razonamiento es que los cristianos consideran que Juan el Bautista vino con el espíritu de Elías, Jesús como el Cristo y, por tanto, argumentan, Mahoma era necesariamente el Profeta.
Superficialmente, este argumento puede parecer válido. Sobre todo porque ya han aceptado a Mahoma como profeta y, por tanto, buscan razones para justificarlo. Pero se basa en un malentendido de las Escrituras. El profeta del que hablamos aquí es el que el pueblo de Israel (en la época de Juan el Bautista) estaba esperando; es “El” profeta de Dios, el anunciado en Deuteronomio 18:15-18.
Los musulmanes están de acuerdo en que este profeta es el anunciado en Deuteronomio 18, pero luego afirman que Deuteronomio 18 se refiere a Mahoma. Sin embargo, podemos demostrar fácilmente que es imposible que Mahoma sea el profeta anunciado en Deuteronomio 18. ¿Cómo? Dos veces en esos versos, Moisés el profeta judío dice a los judíos que el profeta prometido será: “de vuestros hermanos”. En otras palabras, a menos que Mahoma sea judío, es imposible que sea el profeta prometido del que habló Moisés.
En el pensamiento judío no estaba claro que consideraran que el “profeta” era también el Mesías, como muestran los versículos siguientes:
Al oír estas palabras, algunos dijeron: “Este sí que es el Profeta”. Otros decían: “Este es el Cristo”.(Juan 7:40-41a)
Cuando llegó a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? Le respondieron: Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que Jeremías o uno de los profetas. Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente —afirmó Simón Pedro.(Mateo 16: 13-16).
Permíteme ilustrarlo con una afirmación de los propios musulmanes. Muchos de ellos creen que Mahoma es el “profeta” mencionado en Deuteronomio 18:18, y también creen que Mahoma es el “Consolador” mencionado en los capítulos 14 a 16 de Juan.
Al leer los dos pasajes, no está nada claro que hablen de la misma persona (y no creo que sea el caso). ¿Qué crees que habría respondido Mahoma a la pregunta “¿Eres tú el profeta? ¿Eres tú el consolador?” No podemos especular sobre lo que habría dicho, ya que nadie le interrogó al respecto. Pero según un buen número de musulmanes, se supone que es ambas cosas.
Es importante que lo dejemos claro. Mahoma nunca pretendió serlo tampoco. Nadie en su época le preguntó al respecto, ni consta en ninguna tradición que así fuera. Es una afirmación reciente.
Del mismo modo, hay muchas profecías en el Antiguo Testamento sobre los futuros personajes que vendrán. Para algunos de ellos, es obvio que se refieren a la misma persona, mientras que otros se refieren a otra persona o son simplemente una descripción de otro papel que desempeñaría la misma persona.
Cuando Juan el Bautista entra en escena, tiene tal impacto en los judíos que la gente empieza a preguntarse si es el cumplimiento de una (o más) de estas profecías. Por eso se enumeran las principales profecías: ¿Eres tú el Elías que debe venir? ¿Eres tú el Mesías que ha de venir? ¿Eres tú el Profeta que viene? No es necesariamente porque consideren que se trata de tres personas diferentes. Sólo intentan aclarar quién es Juan el Bautista a la luz de las promesas de Dios.
Su pregunta no significaba: ‘Si eres uno de estos tres, entonces no puedes ser el otro’. Sólo intentaban encontrar un lugar para él en el cumplimiento de las Escrituras.
No acepto ninguna de las dos afirmaciones, la de que Mahoma es “El Profeta” y/o “El Consolador” como interpretaciones válidas. Sin embargo, los musulmanes creen que sí lo son y, por lo tanto, tienen que responder a esta pregunta: ‘Si crees que Mahoma podría ser “el profeta” y “el consolador”, entonces ¿por qué crees que “el Mesías” y “el profeta” son necesariamente dos personas distintas?
De las especulaciones de los judíos no puede deducirse nada concluyente. Dijeron de Jesús: “Verdaderamente este es el profeta”(Juan 7:40). En otra ocasión dijeron que era “uno de los profetas”(Mateo 16:14), otro “profeta”(Marcos 6:15) y peor aún algunos pensaron que era a la vez Elías(Marcos 6:15) y Juan el Bautista (16:14) ¿Qué hay del orden cronológico? Es útil recordar que la Biblia no enseña que Elías, Cristo y el Profeta deban venir en ese orden. Las preguntas de los judíos a Juan el Bautista, preguntándole si era Elías, el Cristo o el Profeta, no hacían sino expresar sus propias esperanzas y expectativas acerca de las principales figuras por venir. Sin embargo, a la luz de su confusión, podemos entender que no hay necesidad de considerar demasiado seriamente la distinción que hicieron entre Cristo y el Profeta. También es importante señalar que las predicciones sobre Elías, Cristo y el Profeta se dieron en orden inverso en el Antiguo Testamento: el Profeta fue anunciado por Moisés, la mayoría de las profecías relativas a la venida de Cristo se dieron en los escritos de los últimos profetas, y la promesa del Elías que había de venir sólo aparece al final del libro de Malaquías 4: 5
¿Era Mahoma judío? Si no lo era, entonces no era el profeta prometido que predijo Moisés. ¿Insinuó él o alguno de sus contemporáneos hasta tiempos recientes que lo era? No. Este es un intento reciente de justificar que él era el profeta final que sustituyó a Jesús. Una cosa sí sabemos. Jesús era judío. Era el Mesías. Ciertamente no sólo fue un profeta; el Injil declara que él no sólo es aquel del que hablaron los profetas, sino también Moisés en la Ley. (Juan 1:45) El Injil sigue dejando claro que Jesús es ese profeta prometido por Moisés. El apóstol Pedro predicaba a los judíos, diciendo:
“Ahora bien, hermanos, yo sé que vosotros y vuestros dirigentes actuasteis así por ignorancia. Pero de este modo Dios cumplió lo que de antemano había anunciado por medio de todos los profetas: que su Mesías tenía que padecer. Por tanto, para que sean borrados vuestros pecados, arrepentíos y volveos a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor, enviándoos el Mesías que ya había sido preparado para vosotros, el cual es Jesús. Es necesario que él permanezca en el cielo hasta que llegue el tiempo de la restauración de todas las cosas, como Dios lo ha anunciado desde hace siglos por medio de sus santos profetas. Moisés dijo: “El Señor vuestro Dios hará surgir para vosotros, de entre vuestros propios hermanos, a un profeta como yo; prestad atención a todo lo que os diga. Porque quien no le haga caso será eliminado del pueblo”.» En efecto, a partir de Samuel todos los profetas han anunciado estos días. Vosotros, pues, sois herederos de los profetas y del pacto que Dios estableció con nuestros antepasados al decirle a Abraham: “Todos los pueblos del mundo serán bendecidos por medio de tu descendencia”. Cuando Dios resucitó a su siervo, lo envió primero a vosotros para daros la bendición de que cada uno se convierta de sus maldades ” (Hechos 3:17-26)
¿Lo ves? Mahoma no nació hasta 540 años después. Durante cinco siglos Jesús fue proclamado como el Profeta que Moisés había prometido. Sólo recientemente podemos localizar referencias a Mahoma como el profeta, en conflicto directo con la propia profecía, porque Mahoma no era judío y contradice el Injil.
