Ningún musulmán atacó o puso en duda la autenticidad de la Biblia hasta 1046 d.C. Fue 400 años después de la muerte de Mahoma. De hecho, el erudito Ibn Hazm, que murió en Córdoba en 1064, fue el primero en acusar a la Biblia de haber sido alterada.

En su afán por defender el islam frente al cristianismo, afirmó haber descubierto grandes diferencias y contradicciones entre la Biblia y el Corán. Convencido de la verdad del Corán, acabó afirmando que la Biblia solo podía ser errónea y falsificada. Escribió:

“Puesto que el Corán es verdadero, debe ser falso cualquier texto contradictorio del Evangelio. Y puesto que Mahoma nos instó a honrar el Evangelio, por lo tanto, el presente texto debe haber sido falsificado por los cristianos después de la muerte de Mahoma.”
(I. DI MATTEO, “Il ‘takhrif’ o alteración de la Biblia según los musulmanes”, Bessarion 38 (1922), 64-111; 223-260; “El pretexto de las contradicciones de la Escritura según S. Ibn Hazm”, Bessarion 39 (1923), 77-127; E. FRITSCH, supra, p. 66)

Su argumento no se basa en ninguna prueba ni hecho histórico, sino únicamente en su celo por defender los escritos del Corán. “Si les demostramos la falsedad de sus libros, se quedarán sin argumentos”, dijo. Esto le llevó a enseñar que “salvo algunos extractos conservados intactos por Dios para confundirlos, los cristianos ya no tienen el Evangelio revelado”.

Los testimonios del Corán y de Mahoma

Aunque no me baso en el Corán para demostrar la verdad de la Biblia, me parece relevante que el Corán hable a menudo muy favorablemente de la Biblia. Dijo que el Injil contiene “la dirección y la luz…”. – Sura La Mesa [Al-Ma ‘Idah], 5. 46. Si el Evangelio había sido alterado antes de que Mahoma naciera, ¿cómo podía decir el Corán que Mahoma creía que la Biblia que circulaba en su época era auténtica?

En la sura Jonás [Yunus] 10.94 se ordenó a Mahoma (y, por tanto, a todos los musulmanes) que considerara la Biblia como la primera fuente de revelación:

Si tienes alguna duda acerca de lo que te hemos revelado, pregunta a quienes, antes de ti, ya leían la Escritura. Te ha venido, de tu Señor, la Verdad. ¡No seas, pues, de los que dudan!

Antes de ti no enviamos sino a hombres a los que hicimos revelaciones. Si no lo sabéis, preguntad a la gente de la Amonestación.
(Sura Jonás, 10:94; y Sura 21:7)

Aquí, Alá ordena a Mahoma que consulte a los judíos y cristianos que leen el Libro, es decir, la Biblia. Esta sura anima a Mahoma, y a través de él a todos los musulmanes, a remitirse a la Biblia (recuérdese que los cristianos y los judíos comparten la primera parte de La Biblia, el Antiguo Testamento). Por desgracia, muchos de mis amigos musulmanes me dicen que ya no es necesario leer la Biblia, pues el Corán, dicen, la ha suplantado.

Si eso es cierto, ¿qué hacen los musulmanes con esta sura?

Queridos amigos musulmanes, ¿y vosotros? Si, ante la duda, se aconsejó a Mahoma que preguntara a la gente del Libro, huelga decir que todo musulmán de su época y posterior a él tenía y tiene la autorización, si no la obligación, de remitirse a la Biblia.

Antes de ti no enviamos sino a hombres a los que hicimos revelaciones. Si no lo sabéis, preguntad a la gente de la Amonestación (Sura Las abejas [Al-Nahl], 16:43).

Hay varios pasajes del Corán que confirman que la Torá y el Evangelio estaban disponibles en la época auténtica de Mahoma.

“No discutáis sino con buenos modales con la gente de la Escritura, excepto con los que hayan obrado impíamente. Y decid: «Creemos en lo que se nos ha revelado a nosotros y en lo que se os ha revelado a vosotros. Nuestro Dios y vuestro Dios es Uno. Y nos sometemos a Él».”
– Sura La Araña [Al-Ankabut], 29.46.

“Di: «¡Gente de la Escritura ! No hacéis nada de fundamento mientras no observéis la Torá, el Evangelio y la Revelación que habéis recibido de vuestro Señor». ”
– Sura La mesa servida [Al-Ma ‘ida] 5.68.

Esta última sura ilustra muy bien el hecho de que judíos y cristianos poseían la Palabra de Dios mucho antes que los Escritos del Corán. Y puesto que Dios les había ordenado obedecer esta Palabra, ¿cómo podrían haberlo hecho si el Libro, la Biblia, no hubiera sido digno de confianza?

Mahoma tenía en gran estima los libros de Moisés, como señala Ibn Katir, erudito del siglo XIV, en su comentario al Corán. Sobre este tema escribe:

“De un tal Abu Dawud, Ibn Umar relató: un grupo de judíos vino a invitar al Mensajero de Allah a Qu’ff. Así que les visitó. Una vez allí, le dijeron: ‘Oh Abu Al-Qasim, uno de nuestros hombres cometió adulterio con una mujer. Pronuncia tu juicio sobre ellos. Colocaron un cojín para el Mensajero de Allah, que se sentó en él y dijo: ‘Traed la Torá’. Se la trajeron. Entonces quitó el cojín de debajo de él y colocó la Torá sobre él diciendo: ‘Creo en ella (la Torá) y en Aquel que la reveló. ‘”(Http://ibnkathir.atspace.com/ibnkathir/ibnkathir_web/5.13875.html)