Después de que Mahoma y sus seguidores atacaran el asentamiento judío de Jaybar, una mujer judía cuyo padre, tío y marido habían sido asesinados por los musulmanes se ofreció a preparar una comida para Mahoma y sus compañeros. Mahoma aceptó con entusiasmo. Así sucedieron los hechos.
REFERENCIAS DE HADIZ
Sunan Abu Dawud 4498—Una judía presentó a Mahoma en Jaybar una oveja asada que había envenenado. El Mensajero de Alá comió de ella, y la gente también comió. Luego dijo: “Apartad las manos de la comida, porque me ha informado de que está envenenada”. Bishr b. al-Bara b. Ma’rur al-Ansari murió. Entonces el Profeta hizo traer ante él a la mujer judía y le preguntó: “¿Qué te movió a hacer lo que has hecho?” Ella dijo: “Si fueras un profeta, no te haría ningún daño; pero si fueras un rey, libraría al pueblo de ti”. El Mensajero de Alá dio una orden acerca de ella, y fue ejecutada. Luego el Profeta dijo, acerca del dolor del que murió: “Seguí sintiendo dolor por lo que había comido en Jaybar. Este es el momento en que siento que se me corta la aorta”.
Sunan Abu Dawud 4449—Umm Bishr dijo al Profeta durante la enfermedad de la que murió: “¿Qué opinas de tu enfermedad, Mensajero de Alá? Yo no pienso en la enfermedad de mi hijo sino en la oveja envenenada de la que comió contigo en Jaybar”. El Profeta dijo: “Yo tampoco pienso en mi enfermedad sino en eso. Este es el momento en que siento que se me corta la aorta”.
Sahih al-Bukhari 2588—Aisha dijo: “Cuando el Profeta enfermó y su estado se agravó, pidió a sus esposas que le permitiesen ser tratado en mi casa, y se lo permitieron. Salió apoyándose en dos hombres, mientras sus pies se arrastraban por el suelo”.
Sahih al-Bukhari 2617—Una judía trajo una oveja guisada y envenenada para el Profeta, que comió de ella. La mujer fue llevada ante el Profeta, y le preguntaron: “¿La matamos?” Dijo: “No”. Anas añadió: “Seguí viendo el efecto del veneno en el paladar del Mensajero de Alá”.
Sahih al-Bukhari 2797—El Profeta dijo: “¡Por aquel en cuyas manos está mi alma! Ojalá pudiera ser martirizado por la causa de Alá, luego volver a la vida y volver a ser martirizado, luego volver a la vida y volver a ser martirizado”.
Sahih al-Bukhari 4428—En medio de su último sufrimiento, el Profeta decía: “¡Aisha! Aún siento el dolor causado por la comida que comí en Jaybar, y ahora siento como si mi aorta se estuviese cortando por causa de aquel veneno”.
Sahih Muslim 5430—Una judía vino ante el Mensajero de Alá con carne de cordero. Él comió de lo que se le había traído. Al comenzar a sentir los efectos del veneno, pidió que la mujer fuese traída ante él y le pidió una explicación. Ella dijo que había decidido matarlo. El Profeta le dijo: “Alá nunca te dará poder para hacer tal cosa”.
REFERENCIAS SIRA
At-Tabari, Volume 8, p. 124—El Mensajero de Dios dijo durante la enfermedad de la que murió, cuando la madre de Bishr b. al-Bara había venido a visitarlo: “Umm Bishr, en este mismo momento siento que se me corta la aorta a causa de la comida que comí con tu hijo en Jaybar”.
¿Cuánto dolor sufrió Mahoma?
Ibn Ishaq, p. 516—Marwan b. Uthman b. Abu Sa’id b. al-Mu’alla me dijo: el apóstol había dicho durante la enfermedad de la que murió, cuando Umm Bishr d. al-Bara vino a verle: “Umm Bishr, este es el momento en que siento un dolor letal por lo que comí con tu hermano en Jaybar”.
Sunan Ibn Majah 1622—Aishah dijo: “Nunca he visto a nadie sufrir tanto dolor como sufrió el Mensajero de Alá”.
Aisha experimentó mucho dolor durante su vida. Estuvo en la batalla del Camello, donde unos diez mil musulmanes se mataron unos a otros por un desacuerdo. Sin embargo, pudo decir que nunca había visto a nadie sufrir lo que estaba sufriendo Mahoma.
Ya que has visto las fuentes, te animo a que preguntes a tu imam o a los eruditos acerca de estas cuestiones. Te darán una respuesta sencilla: afirmarán que Mahoma no pudo haber muerto por el veneno en Jaybar porque murió unos años después de la batalla. Pero esto no puede ser cierto. Si ingieres suficiente cantidad de cierto tipo de veneno, morirás rápidamente. Pero si ingieres menos de la dosis necesaria para matarte, sobrevivirás, aunque el veneno hará daños internos que llevarán a una muerte más lenta. Esto es exactamente lo que, según el propio Mahoma, le ocurrió. Dijo: “Seguí sintiendo dolor por lo que había comido en Jaybar. Este es el momento en que se me corta la aorta”. En otras palabras: “El veneno me hirió al principio. He tenido dolor durante años y ahora me está matando. Me muero del veneno”.
¿Alá maldijo a su propio mensajero?
Esto es interesante si estamos hablando de la maldición de Alá. En el Corán, Alá dice cómo mataría a Mahoma si alguna vez falsificara la revelación.
TRADUCCIONES DEL CORÁN
Corán 69:44-46—Si Nos hubiera atribuido algunos dichos, le habríamos tomado de la diestra; luego, le habríamos seccionado la aorta. (Julio Cortés)
Corán 69:44-46—Y si él (Mahoma) hubiera inventado dichos falsos acerca de Nosotros, seguramente lo habríamos tomado de la mano derecha y luego le habríamos cortado la arteria vital. (Pickthall)
Corán 69:44-46—Y si hubiera fabricado contra Nosotros algunos dichos, ciertamente lo habríamos agarrado por la mano derecha; luego, ciertamente le habríamos cortado la aorta. (Shakir)
- Entonces, ¿qué dice Alá que hará a Mahoma si este inventa alguna revelación? Que le cortaría la aorta.
- ¿Y qué dijo Mahoma que el veneno le había hecho? Que le había cortado la aorta. Mahoma murió exactamente de la forma en que Alá dijo que moriría si fabricaba revelaciones.
