Se dice que los primeros 10 minutos de un discurso político bastan para que un oyente sepa exactamente cuáles son las principales políticas del partido. Es crucial que a cualquier persona que comienza a explorar la fe cristiana se le explique con claridad las doctrinas esenciales del Evangelio. Un tejedor comienza su tarea con una tela de fondo. Cualquier clase de diseño puede irse tejiendo, pero es la tela de fondo lo que da cohesión al todo.

Los musulmanes tienen los 5 pilares, pero hay 5 grandes doctrinas que constituyen la tela de fondo de la fe cristiana, y que distinguen las Buenas Nuevas de todo discurso falso.

A mi parecer, las siguientes 5 doctrinas, basadas en un acróstico de la palabra inglesa FAITH, son las que forman la base de toda presentación del Evangelio, y deberían ser transmitidas a cualquier persona que se plantee la pregunta “¿Qué es el Evangelio?”

Faith (la fe). El primer pilar es la justificación por la fe. No sólo es la prueba de la iglesia verdadera, sino que también es el fundamento de las Buenas Nuevas. ¿Cómo se puede creer cualquier mensaje que afirme que somos salvos por lo se nos haga en una ceremonia o ritual, o por lo que un sacerdote haga a favor nuestro, o por las buenas obras que nosotros mismos hayamos hecho. Los cristianos sabemos que ni las prácticas religiosas ni las buenas obras son suficientes para contrarrestar el pecado en nuestras vidas. Creemos que Cristo no solo puede, sino que también quiere salvarnos. Ponemos nuestra confianza en Él. Su justicia queda transferida al creyente, mientras que, en la cruz, el pecado del creyente se le atribuyó a Él. Ésta es la razón por la que Él murió.

A tonement (la expiación). Lo que Cristo hizo a nuestro favor fue un sacrificio sustitutivo Murió en nuestro nombre y en nuestro lugar. El castigo que recibió es proporcional al castigo que nosotros merecemos, y ésta es la razón por la que afirmar la aniqilación es un error tan grande. Atenta contra el corazón mismo del Evangelio, y contra la Persona y obra de Cristo. El tema del sacrificio de un cordero recorre todo el Antiguo Testamento. Se afirma repetidamente que sin el derramamiento de sangre, es decir, sin la muerte de una víctima, no puede haber perdón. El último profeta antes de Jesús era Juan el Bautista. Él señaló a Jesús y dijo, “He aquí el Cordero de Dios que lleva el pecado del mundo.”

Inspiration (la inspiración). Los 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamento son la revelación completa, comprensible y suficiente revelación de Dios, efectuada por Dios. Las escrituras son inerrantes; es decir, no contienen ningún error. Y son infalibles, pues no transmiten ningún error. Han sido preservadas, y son verdaderas en cualquier asunto sobre el cual hablan. La proclamación de las Escrituras es el medio más habitual por el cual el Señor efectua la salvación en el corazón del individuo.

T rinity (la trinidad). El Padre escogió salvarnos, el Hijo nos redimió con su sangre y el Espíritu es el sello de esta obra salvífica. El Hijo eterno se hizo hombre y continua siendo Dios y hombre en dos naturalezas distintas y en una Persona Divina por toda la eternidad. Desde el capítulo 1 de Genesis hasta el libro del Apocalipsis se nos enseña que Dios es un único Ser y tres Personas. Las profecías del Antiguo Testamento hacen claro que el niño que tenía que nacer en Belén había existido desde toda la eternidad. Jesús era tanto Dios como Hombre.

H oliness (la santidad). El resultado inevitable de la obra salvífica de Dios es, al principio, arrepentimiento y fe. Sin embargo, el arrepentimiento y la fe se convierten en el camino entero de los que realmente hayan nacido de nuevo. Se arrepienten, creen y crecen en la gracia y en las virtudes que fluyen de ella. Viven una vida en la cual son hechos limpios por la Palabra, y continúan siendo limpiados por ella. Crece en ellos el deseo de que Dios les ayude a ser santos, y por tanto oran con sinceridad y específicamente para que esto suceda. Cuando a los cristianos se les acusa de conformarse al estilo de vida pecaminoso occidental, esto se aparta de las enseñanzas de Jesucristo. Cuando Dios cambia un corazón, lo que se produce es una vida nueva, radicalmente piadosa, a pesar de los altibajos.

Éstas son las doctrinas fundamentales del Evangelio sobre las cuales descansa la salvación; los 5 pilares del verdadero cristianismo bíblico.